SOUSSE
 
 
 

Fundada probablemente antes que Cartago, por los fenicios, con el nombre de Hadrumete, Sousse fue una ciudad autónoma hasta el siglo VI a.C. época en la que pasa a estar bajo dominio Cartaginés. Tras las guerras púnicas durante las cuales se alió con los romanos contra Cartago, y la destrucción de esta ultima, recupero su estatus de “ciudad fértil” y plaza comercial prospera. Un siglo más tarde, las represalias romanas contra el emperador Gordiano, el autonomista de El Jem y constructor del gran coliseo, caen sobre Hadrumete.

Renace de nuevo y se convierte en Huneripolis bajo el corto reinado de los Vándalos. Los Bizantinos la vuelven a bautizar por tercera vez bajo el nombre de Justiniapolis.
Resiste al asedio del conquistador árabe Okba Ibn Nafaa, fundador de Kairouan

Hay que esperar al reinado de los Agravies para que los árabes vuelvan a dar a la ciudad, llamada desde entonces “Fusa”, un empuje que aun perdura a través de algunos de sus monumentos: El Ribat, la Kasbah, la Gran Mezquita y las murallas.
Ciudad marítima estratégica, Sousse sufrirá posteriormente la ocupación de los normados en el siglo XII, la ocupación española en el siglo XVI y la francesa en el siglo XVIII. Durante la segunda guerra mundial, Sousse fue bombardeada en varias ocasiones antes de ser liberada en 1944.
Hoy en día, Sousse es una ciudad universitaria, un

gran espacio de producción y comercialización de aceite de oliva, un gran puerto comercial y pesquero, un centro de tejedura a lo que se ha sumado en los últimos años una actividad turística cuyo desarrollo ha sido especialmente espectacular gracias a la calidad de sus playas, la variedad de sus instalaciones hoteleras, el refinamiento de su gastronomía y la diversidad de su oferta para el ocio y a sus manifestaciones culturales que adquieren un carácter internacional en verano.

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